A LOS PIES DE LA MONTAÑA


Ésta casa renace con luz y un aire totalmente renovado

En éste proyecto se nos planteó un reto muy claro: conseguir una casa luminosa. Se cambiaron materiales, colores, cortinas, luces… ¡todo cuanto fue necesario para conseguirlo!

La idea era crear un ambiente elegante pero restarle sobriedad y aportarle un aire fresco, encontrar el equilibrio entre una atmosfera clásica y una de más actual.

Las paredes y techos se pintaron en un blanco roto para resaltar elementos constructivos ya existente en color gris como puertas y arrimaderos, especialmente en la planta baja, o en un tono más verdoso en la planta de arriba, donde se ubican los dormitorios.

Esto se nota principalmente en la sala y el comedor, éste último tapizado con una tela en color lino que para conservarla decidimos pintarla en el mismo tono que el resto de las paredes, una decisión que aportó luminosidad sin perder la personalidad que aporta la textura de la tela.

El dormitorio infantil, como si de un puzzle se tratara, da cabida a tres camas, vestidor y zona de estudio. La zona de juego queda ubicada en la habitación contigua, donde los muebles a medida permiten que todo esté en su sitio.

En la suite se ideó un mueble lacado en blanco que cumpliera a su vez de cabecero, repisa, mesilla de noche y estantes para libros, acompañado de una bancada con capacidad para guardar.
En el baño se conservó el gran mueble del lavabo, los arrimaderos y los marcos de mármol negro, así que aquí se optó por resaltarlos combinados en blanco y gris y añadiendo iluminación, como la luz led del espejo, funcional y decorativa.

En el exterior se ha creado un saloncito a base de diferentes piezas, un sofá de generosas dimensiones de ratán y las divertidas sillas Acapulco, todo en tonos piedra para no eclipsar el color teja de toda la fachada.

Paquetos color nácar y cortinas en gris piedra con su elegante caída aportan calidez y estilo a toda la casa.

Gracias a pequeños grandes cambios ésta casa renace con luz y un aire totalmente renovado.