PISO SEÑORIAL / BALMES


Integrar las galerías al salón lo cambió todo.

Se derribaron los cerramientos de la galería, los armarios y muebles antiguos de madera oscura, se pintaron cornisas y molduras en blanco, paredes en un blanco hueso y aprovechamos al máximo el potencial de luz y claridad que entraba por las ventanas.
De esta manera disponíamos de un generoso espacio dónde se crearon tres zonas independientes pero comunicadas entre si.

El espacio más luminoso se reservó al comedor, por su forma alargada se dispusieron dos mesas separadas, una destinada a comedor y la otra más pequeña destinada a juegos de mesa y entretenimientos, requisito de los propietarios a los que les encanta compartir este espacio con amigos y familia. Cuando los invitados se multiplican se unen las dos mesas y disponen de un gran comedor.
Además tiene salida directa a la terraza, lo que permite gozar de unas veladas fantásticas en pleno centro de Barcelona.

Los dos espacios más amplios se dedicaron al salón y al despacho. La zona más íntima y cercana al comedor se dedicó al salón, se tapizaron los sofás en tono claro, se añadió una gran alfombra del mismo tono, se construyó un mueble bajo para ubicar el televisor y dos estantes gruesos con iluminación integrada. La pared del fondo se pintó en un tono más oscuro igual que la pared del fondo del comedor, así conseguíamos dar continuidad a ese espacio y dotarlo de mayor carácter. Las mesas de centro se lacaron en el mismo color que la pared pero en esmalte brillante.

El despacho se concibió como un gran espacio común para toda la familia. Una zona de estar con sofás, una gran mesa independiente, una zona de armarios y estantes para almacenaje de documentos y un pequeño escritorio.