Vivienda Unifamiliar / Montpellier


Pusimos nuestro granito de arena y atamos algunos cabos sueltos.

Esta vez estaba todo hecho, el cliente nos pedía ese grano de arena para completar el ambiente. Simplemente rellenamos algunos huecos y atamos algunos cabos sueltos.

El salón no era muy grande por lo que se tenía que aprovechar al máximo. Era alargado y estrecho y por el centro había que dejar espacio para el paso al jardín. Por lo que se crearon dos zonas, una para la chimenea y la otra para el estar y televisión.

La chimenea estaba en medio de la pared, era muy grande y a los lados había dos espacios vacíos desaprovechados completamente. Fabricamos un leñero de hierro natural a medida de 2,70mts. De alto que además de ser útil, es decorativo y armoniza con la chimenea que ya tenían. En el otro lado se colocaron unos estantes de madera de roble macizo iluminados con led en su interior.

En el otro lado se dispuso un mueble realizado a medida lacado en blanco hueso con un sobre de piedra natural color beige que le daba un aire más robusto pero a la vez queda muy discreto y integrado. Tiene el fondo suficiente para poder utilizarse como banco si algún día se requiere más espacio de asiento.
Se recuperó un segundo sofá que tenían en otra habitación de manera que los dos fueran iguales, la simetría en este caso nos daba un orden necesario.

Se sustituyeron las mesas de comedor y del office que eran de wengué y mármol negro por unas de madera de nogal macizo lo que ayudó ha crear un ambiente más cálido.

Pero el encargo más especial fue crear una celosía para separar el salón del comedor, tenia que ir sobre un mueble ya existente y debía de tener un aire algo oriental. Nos inspiramos en el diseño de unas puertas antiguas chinas, y este fue el resultado.

La escalera que llevaba al segundo piso era de hierro negro, el suelo también era negro y las paredes blancas, y se encontraba justo en la entrada a la vivienda, era una escalera muy bonita pero muy agresiva. En el piso superior el suelo era de parquet de roble teñido, por lo que propusimos revestir todo el hueco de la escalera del mismo material, lo que magnificaba el espacio y lo hacía más agradable y elegante.

En la misma entrada se encontraba un gran armario con puertas correderas de cristal gris oscuro, al lado teníamos otra puerta de otro color gris y un poco más baja, al lado la puerta de entrada,… para unificar todo este embrollo de puertas pintamos la pared del mismo color que las puertas del armario de manera que pasaran desapercibidas, eliminamos un mueble de metal gris que además de frío era pequeño y pusimos un gran mueble recuperado, de estilo oriental, que se adquirió en un anticuario de Madrid.